Hoy os traigo otra receta de horno, como habreis visto, es lo que más utilizo para cocinar, me parece muy cómodo, porque salen los platos muy jugosos y normálmente, a no ser el pescado que se reseca más, lo podeis dejar cocinado para darle un golpe de calor en el último momento.
Esta receta, la saqué de una revista y era para pollo troceado, pero yo lo hago con cuartos traseros porque sale más jugoso y los niños ponen menos pegas para comérselo. Es facilita y os encantará el sabor.
INGREDIENTES: (Para dos personas)
- Cuatro cuartos traseros de pollo
- Dos cucharadas de miel
- Dos cucharadas de aceite de oliva
- Una cucharadita de salsa de soja
- Una cucharadita de orégano
- Media cebolla
- Un tomate
- Una cucharada de vinagre de Módena
PREPARACIÓN:
En un bol, mezclar la miel, con el aceite, la salsa de soja y el orégano, emulsionar bien.
Colocar el pollo en una bandeja de horno y regar bien con la mitad de la mezcla. Dejar reposar mientras se calienta el horno, a 200º.
Meter el pollo y cuando esté un poco dorado por arriba, Unos 10 minutos, bajarlo a 180º. Dejarlo media hora más.
En una sartén echar una cucharada de aceite y pochar la cebolla y el tomate muy picaditos hasta que estén blanditos.
Pasada la media hora, echar el sofrito en la fuente del pollo, darles la vuelta y pintar los trozos de pollo con el resto de la mezcla para que se dore por ambos lados, dejarlo diez minutos más.
Para servirlo, sacar los trozos de pollo y añadir el vinagre en la salsa, mezclar bien y regar el pollo con ella.
Lo podeis servir con patatas panadera como he hecho yo hoy, o con acompañamiento de arroz salvaje. Está buenísimo y es una manera diferente de asar pollo.
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